Más vale tarde que nunca... aunque en la era digital los tiempos toman otras escalas, no es ninguna novedad, y es más fácil llegar tarde. Pero no solo soy el que llegó más tarde, tal vez sea también el más analógico. No 1.0, pero 1 y medio... ¡tal vez sí! Pero siempre va bien tener un ojo en la casa del enemigo, ¡eso es impagable!
Pues así es, con esta pequeña sátira, me doy por presentado. En vinilo o en cinta magnética llevo la misma información que mis compas de 0 y 1. No hay sociedad libre sin software libre, y no hay software libre sin cultura libre. ¿O era al revés?
¡¡Avanti Communia!!